Romance de verano

Emily está a punto de cumplir veinte años y, en lugar de fiestas y ruido, elige el silencio. Huye a la vieja casa de verano de su familia junto al lago, llevando solo una maleta y a su adorado gato, Whiskers: un pequeño guardián observador, de ojos dorados y con la costumbre de acurrucarse allí donde se esconden los secretos. La casa de verano huele a madera de pino y recuerdos. Las largas tardes se estiran en cálidas noches, llenas de luz de velas, pensamientos escritos a mano y el suave ritmo del agua contra la orilla. Mientras Emily reflexiona sobre quién ha sido y en quién se está convirtiendo, la soledad que anhela empieza a transformarse en algo inesperado. Un encuentro fortuito irrumpe en su apacible retiro, despertando sentimientos que no había planeado y emociones que no puede ignorar. Con Whiskers siempre cerca, observando en silencio desde los alféizares y los sillones, Emily se descubre abriendo el corazón: al lugar, al momento. Esta es una historia sobre cumplir veinte años, elegir la quietud y descubrir que el amor a veces te encuentra cuando por fin desaceleras lo suficiente como para respirar.